Ribadeo

Situado en el extremo nororiental de Galicia, en el Cantábrico, en el margen izquierdo de la ría de su propio nombre. Situado a 15km de la Playa de las Catedrales, es un ayuntamiento que cuenta con 9.972 habitantes (2016), la mayor parte concentrada en la villa (6792 habitantes) y una extensión de 106,2 Km₂. Su altura máxima se encuentra en el Mondigo (571m).

Formado a partir de un núcleo primitivo en Porcillan y Cabanela a orilla de la ría fue extendiéndose hacia arriba.

Contó con una muralla de la que aún se conservan algunos restos.

La carta de puebla le fue otorgada por Fernando III que le atribuía, entre otros privilegios, el de convocar un mercado semanal, que a día de hoy aún se sigue celebrando los miércoles.

El comercio y la hostelería son los dos factores económicos más importantes. Por su situación privilegiada es centro comercial de referencia para una población de más de 60.000 habitantes, traspasando las fronteras del Masma y el Navia.

Un paseo por las calles del centro histórico, donde se concentran gran parte de los edificios históricos, declarados Bien de Interés Cultural en 2004, nos permite contemplar una mezcla de estilos arquitectónicos, entre los que destacan la Aduana Vieja (s. XVIII), el castillo de San Damián (s. XVIII),  O Cargadoiro (s. XX), la Torre de los Morenos (s. XX) el pazo de Ibañez (hoy sede del Ayuntamiento)  el convento de Santa Clara, la Iglesia de Santa María que tiene sus orígenes en un convento franciscano del siglo XIII, el antiguo hospital de los peregrinos ( hoy residencia de la tercera edad) o los diferentes edificios de carácter indiano de la calle San Roque.

La Ría de Ribadeo incluida en la red natura 2000 y declarada Reserva de la biosfera en 2007, es un espacio natural de gran belleza que nos permite la práctica de deportes náuticos así como la observación de su diversidad biológica.

 

 

 

Caminar por la villa ribadense, sentir el aire del mar mediterráneo. Sus calles de la zona vieja no hacen percibir la vida marinera de este pueblo gallego.
Es fácil escribir, pero difícil transmitir la vida que tiene este pueblo, lleno de bares y restaurantes estupendos, de lugares únicos e increíbles, y de preciosas playas.
La construcción mas significativa, de la que Ribadeo toma su imagen, es la Torre de los Moreno. Un emblemático edificio, que a pesar de estar en avanzado estado de ruina, es una belleza digna de visitar, y contemplar. Su gran altura y característica fachada, hacen que sea un monumento obligatorio de ver en tu paso por Ribadeo. A su lado, la antigua casa de Ibañez, que alberga las instalaciones del Concello. Ambas se sitúan en el centro de la villa, que cuenta con dos parques y un cantón, que hacen las delicias de niños, y mayores mientras toman algo en armonía, o juegan en los columpios…
Si continuamos hacia el norte, nos encontramos con las cuatro calles, una mitica via peatonal, en la que se concentran la mayoria de los bares. Adoquinada y con muchas tiendas, es el lugar ideal si queremos hacer unas compras o darnos un paseo por el pueblo.
Continuando por esta calle nos encontramos con la calle San Roque, en la que podemos ver las estatuas de los “cocos” tambien muy sonados en esta villa, y que sacan en las fiestas que llevan el nombre de la calle.
No es de estañar, si visitamos Ribadeo en verano, encontrarnos con algún festejo, pues aparte de la Gira de Santa Cruz, las fiestas patronales o la reciente feria de los Indianos, hay muchos otros festejos de menor índole, pero no despreciables para nada.
Al norte del ayuntamiento, podemos ver el Faro de illa pancha. Actualmente reformado y convertido en apartamentos de uso turistico, durante años ilumino el camino a los barcos que entraban para que no chocasen contra las imponentes rocas que se encuentra debajo de este, y que han hecho naufragar a gran cantidad de navios.
En la parte mas alta, nos encontramos con el alto del mondigo. Es de complicado acceso debido a su elevado grado de inclinación y solo frecuentado por amantes del mountain bike. Aunque un poco mas abajo, acercándonos al pueblo, podemos llegar hasta el Alto de Santa Cruz, el cual tiene un estupendo mirador desde el que poder observar el pueblo entero, con unas vistas ineditas  del pueblo y de su ria.
No podemos marcharnos de Ribadeo sin visitar Rinlo, un pequeño pueblo pesquero, de camino entre la villa y la playa de las catedrales. Aquí, también es muy sonado otro festejo, la fiesta del percebe, que se celebra en Agosto y llena el pueblo de visitantes dispuestos a comer y degustar el percebe local.
Si seguimos avanzando en dirección a la Playa de las Catedrales, vemos a nuestra derecha la antigua cetarea del pueblo de Rinlo, ahora ya en ruinas, aun se pueden contemplar las viejas instalaciones que componían este lugar. Sus piscinas de agua salada ( en las que no es posible el baño ) o las bañeras en las que cultivaban el marisco.
Ya solo estamos a unos pocos kilometros de la mitica playa que hace que cada año el pueblo se llene de visitantes, y pasando la playa de Los Castros, Illas y Esteiro, llegaremos al arenal.
En general, para visitar la villa de Ribadeo, se recomienda pasar por lo menos un fin de semana, y poder ver todo su encanto sin dejarnos nada pendiente.
La subida y bajada de la marea, hacen que el paisaje de la ria cambie completamente, ofreciéndonos unas vistas increíbles en cada momento del día.

Ubicación